Ruta por el Valle del Tiétar

El Valle del Tiétar, en la provincia de Ávila, es un lugar poco conocido por los turistas internacionales pero que despierta (y sino debería) un gran interés en los viajeros españoles.

La zona está situada a las orillas de la Sierra de Gredos y se trata de un reguero de adorables pueblos y zonas repletas de pinos y castaños que recuerdan al Valle del Jerte (Extremadura). Si no has tenido la oportunidad de conocer a fondo este paraíso abulense, adéntrate en esta detallada ruta sobre qué ver, recorrer y dónde comer o dormir (los placeres de la vida, vaya).

DÍA 1 | ARENAS DE SAN PEDRO

Uno de los principales lugares del Valle del Tiétar es el municipio de Arenas de San Pedro, ya que se trata de la capital de la comarca. Esta localidad se caracteriza por las rutas de senderismo, por lo que en este primer día de viaje os recomiendo hacer una de ellas. Como el cuerpo ya lleva encima el cansancio del viaje es buena idea recorrer el sendero del Embalse de Riocuevas, un paseo muy agradable. Hay varios bancos a las orillas del embalse para, por ejemplo, para comer en la sombra. En menos de una hora se rodea la superficie de agua que cuenta con la presencia de patos y ocas. 

Embalse de Riocuevas / C.V.S

Desde el centro, la zona del castillo y el Ayuntamiento, son unos 10 minutos andando por la Carretera de Guisando y la calle Miguel de Unamuno. 

Si optamos por comer de restaurante en vez de bocata durante la caminata, hay varios sitios para degustar las raciones de productos de la zona como Los Caballeros y El Bar Viejo.

Las Cuevas del Águila / C.V.S

Uno de los sitios más conocidos de la zona son Las Cuevas del Águila. Vale la pena recorrer este paisaje kárstico y los pasadizos de la gran sala subterránea llenos de estalagmitas y estalactitas. La duración de la visita son 45 minutos y la entrada cuesta 8 euros (se puede reservar de forma anticipada aquí o comprarla directamente en taquilla). Allí se respetan todas las medidas anticovid.

Horario de las cuevas:

  • Mañanas de 10:30 a 13:00 h
  • Tardes de 15:00 a 19:00 h. En otoño-invierno cierran a las 18:00, la última visita es media hora antes.

Para cenar, la mejor decisión es parar en el Bar París y, a pesar del nombre, no vamos a degustar crepes ni croissants, sino su inmensa ración de croquetas caseras de jamón. Eso y unas cervezas apaña una cena para dos personas por menos de 15 euros. 

Como elegir alojamiento es una tarea ardua, os dejo aquí uno maravilloso: Hostal El Castillo. Tiene unas vistas muy chulas al Castillo de Arenas. La limpieza y desinfección (muy importante en estos momentos) es notable tanto en la habitación como en el baño o la recepción. La dueña del hostal es una persona muy simpática y predispuesta a ayudar en lo que haga falta. 

NOTA: Para aparcar, lo más cómodo es ir al parking gratuito al aire libre que hay al lado del Bar París. 

DÍA 2 | ARENAS DE SAN PEDRO – CUEVAS DEL VALLE

Para comenzar el día, los clientes del Hostal El Castillo tienen un descuento para desayunar en el Bar La Bodeguilla. Aunque, para los fanáticos del dulce, recomiendo ir a la Pastelería La Bamba.

Una vez que tenemos el estómago lleno de azúcar y café hay que bajar calorías en la Senda de los Pescadores. Esta ruta dura unas 4-5 horas y es de dificultad media. Aunque vi a bastantes familias con niños pequeños, ciertos tramos son complicados para atravesar con menores porque se estrechan y los más pequeños pueden llegar a tropezar.

La ruta es una maravilla ya que la mayor parte del recorrido es por la sombra y entre árboles. Tiene bastantes zonas para parar y mojar los pies en el río y los más valientes se bañan en las zonas más caudalosas aunque ojo con las temperaturas. 

Senda de los Pescadores / C.V.S

Lo peor de este sendero es su mala señalización. Comienza dejando atrás el túnel de piedra del restaurante La Bombonera y un polígono industrial. En pocos momentos encontraremos carteles indicando el sentido de la ruta. Sabrás que vas bien dirigido si al inicio pasas la Fuente de las Brujas. En la primera bifurcación se puede elegir entre el recorrido completo e ir por el puente del Pozo Quirol, pero cualquier camino es válido porque, al ser un paseo circular, los dos van acaban en el mismo sitio. Si se elige el camino de la derecha caminaremos un rato hasta llegar a una curva, ahí deberemos seguir la carretera y bajar por el camino que desciende por la izquierda. 

Pasados unos 40 minutos y tras atravesar varias zonas de cultivo y ganado llegaremos a la Ermita de los Llanos. En ese punto hay que cruzar el puente piedra y girar a la izquierda donde hay un cartel que indica la continuación de la senda. Después, atravesaremos puntos destacados como el Charco de Cardenillo, el chorro Malacatones y la Tabla Saltillos donde se encuentran las partes más complicadas del recorrido por la pendiente y la estrechez del camino.

Con un fallecimiento muscular después de estar horas andando a la solana (en verano recomiendo ir prontito para evitar las horas de sol más fuerte), nos vamos a Cuevas del Valle a 20 minutos en coche desde Arenas de San Pedro. 

Uno de los rincones de Cuevas del Valle / C.V.S

Este pueblecito tiene un encanto especial con sus cuestas empinadas y sus recovecos. Como todo pueblo español que se precie, tiene más bares que personas, pero yo creo que el mejor sitio es la Sociedad Puerto del Pico. En esta “peña” sirven unos riquísimos huevos rotos con boletus y atención a la ración de torreznos (o torreznacos más bien) por solo 3 euros. 

Alojamiento: Hotel rural: Paraíso de Gredos. Las habitaciones dobles con balcón tienen unas románticas vistas de la sierra.  

DÍA 3 | CUEVAS DEL VALLE – LA ADRADA

En Cuevas del Valle una de las rutas de senderismo que se pueden hacer es la senda Castañar de las Huertas, una de las que se pueden hacer en el Barranco de las Cinco Villas. 

A diferencia de la de los Pescadores, esta ruta se puede seguir de manera sencilla pues esta señalizada con marcas de un círculo amarillo y un punto rojo. Dura cerca de una hora y el camino es bastante fácil. A mitad de este paseo circular, antes de regresar, se encuentra un mirador desde donde se ve todo Cuevas del Valle. 

Podemos pasar por más pueblos con encanto como Pedro Bernardo que está considerado el Balcón del Valle del Tiétar por sus espectaculares vistas desde una posición elevada. Esta característica invita a los amantes del parapente y paramotor a sobrevolar la zona. Además de este intrépido hobby, en este municipio son famosos los higos en todas sus modalidades: fruta, mermelada y secos. 

Vistas desde el mirador de Pedro Bernardo / C.V.S

Para finalizar la mañana, nos vamos a La Adrada, a media hora en coche. Como a esas horas y después del senderismo aprieta el hambre hay que acudir al Restaurante ZEN La Plaza, al lado del Ayuntamiento. El menú entre semana cuesta 13,50 euros y es una delicia para el paladar. Personalmente, os recomiendo el pastel de Cabracho y la carrillera con salsa de setas (muy buenas en toda la zona del Valle del Tiétar).

La Suite 4 Estaciones del Paraíso del Tiétar / C.V.S

En La Adrada el alojamiento sinónimo de descanso y diversión a partes iguales es el Paraíso del Tiétar (como veis, los hoteles de la zona suelen hacer referencias paradisíacas, por algo será). Este complejo, a 5 minutos en coche de La Adrada, está formado por varias cabañas de madera en medio de un bosque de pinos, cada una cuenta con su propio porche para cenar a la luz de la luna. La crème de la crème son las suites que cuentan con jacuzzi privado, además de una cocina equipada, salón y baño. La privacidad es suprema y sin ningún tipo de duda es tirar a ganar.

Las instalaciones del “Paraíso” incluyen una cafetería, minigolf, salón de billar y zona de barbacoas y piscina climatizada para niños. Muy recomendable para parejas y familias, ya que los más pequeños podrán disfrutar a lo grande en un sitio que cuenta también con granja. En la recepción se puede también reservar películas o juegos para llevarlas al bungalow. 

DÍA 4 | LA ADRADA

Desde Paraíso del Tiétar hay varias rutas que se pueden hacer por la mañana para mover el body. Una de ellas, que en la recepción creen que es “para bebés”, dura 1 hora aproximadamente. Es un camino cómodo por asfalto y entre pinos, por lo que, la sombra está garantizada durante un largo tramo. 

Castillo de La Adrada / C.V.S

Este paseo se puede combinar con la visita al Castillo de La Adrada. La entrada cuesta 3 euros (2 con descuento). Con el tema del covid, se han reducido los horarios: de 10:00 a 14:00, siendo la última visita 40 minutos antes de la hora del cierre. En el castillo suele haber también una exposición temporal y la visita en total dura unos 30-40 minutos. Se puede subir a las torres y atención con los prisioneros que siguen deambulando por la cárcel de la fortificación.

Hoy dejamos el menú y nos vamos de raciones al Canadá Bar (mira la carta aquí). El precio medio por persona ronda los 10-12€. Atienden rápido, la comida está muy rica y las raciones son generosas.  Por la tarde, aconsejo disfrutar de las instalaciones y/o actividades del Paraíso del Tiétar. 

DÍA 5 | ÁVILA

No podemos marcharnos de la provincia de Ávila sin visitar la capital. Aparcar en la ciudad no es muy complicado. No es recomendable entrar al centro, ya que muchas calles son de acceso restringido y las zonas de estacionamiento suelen ser reservadas. Sin embargo, tanto por la zona de la muralla (cerca del Bar Lienzo Norte) como por el Mercadona de la carretera de Burgohondo hay bastantes sitios para dejar el coche gratis. Desde ahí se tarda menos de 15 minutos andando a la plaza de Santa Teresa de Jesús. En esa plaza, más conocida como “El Grande”, en la estatua de “La Palomilla” comienzan los free tours por el casco histórico. Hay que reservar previamente en la web

Hacer un free tour es siempre sinónimo de no perderte nada de la cultura, historia y arte de la ciudad que visitas. En Ávila también ocurre porque no es lo mismo ver zonas amuralladas o iglesias que te expliquen el porqué de todo aquello. Eso sí, recordar que el trabajo de los guías de estos tours, a pesar de su nombre, no son gratis y ellos sólo cobran de lo que le den los turistas. No es la primera vez que veo a alguien que hace una bomba de humo justo antes de acabar para evitar pagar algo que de verdad merece la pena. 

Para terminar estos breves apuntes sobre Ávila, os recomiendo comer en el restaurante Siglo XII. El menú cuesta 15 euros y acabas lleníiiisimo. ¿Lo mejor? Sus patatas revolconas con torreznos y los pimientos rellenos de carne. Sus postres se merecen ser parte del monumento de Las Grandezas de Ávila. Por cierto, como he mencionado antes, una estatua llamada “La Palomilla” porque antes estaba en un parque en el que se llenaba de cacas de paloma.

Las patatas revolconas del menú del restaurante Siglo XII / C.V.S

Publicado por Cristina Vega

Periodista y economista. Actualmente formo parte del equipo de Es la Mañana de Federico en esRadio. Lo de que me encanta viajar es algo obvio y, por eso, os ahorraré tiempo leyendo sobre mis hobbys. He vivido entre España y Alemania y quién sabe si acabaré mudándome a otro país en un futuro no tan lejano. Ah, y...¡no me gusta Instagram!

Un comentario en “Ruta por el Valle del Tiétar

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