Pasaporte a la felicidad, mochileros aventureros, ciudadano del mundo, viajero nómada… Si esperas que este blog se parezca a algo de esto, ya te adelanto que este sitio no es para ti.
Absténganse a visitar este blog todo aquel que se le enfríe la comida por subirla a Instagram, que se juegue la vida por un selfie o que se hayan hecho una sesión fotográfica en sitios inapropiados como Auschwitz o el monumento a los judíos en Berlín.
Este es un blog sin pelos en la lengua que cuenta sin postureos ni pomposidades la verdad sobre viajar (también con sus partes malas).
Aquí podrás descubrir destinos de todos los tipos: los clásicos, los recónditos y desconocidos y también aquellos sitios que no recomendarías ni a tu peor enemigo.
Así que ponte las botas de montaña y aventúrate a recorrer los posts que te llamen la atención.

